Revivir historias antiguas es una motivación. Fantasía,
terror, aventuras y misticismo son aristas que atraen. En el Complejo Hotelero
Atlántico-Guardalavaca, en el balneario del municipio de Banes, existe un área que
recrea la piratería de manera sana.
En el
Bar Pirata los
clientes encuentran a un émulo del
Capitán Jack Sparrow, el célebre
aventurero de la serie “Piratas del Caribe”. Él es Rigoberto Báez
un barman que trabaja hace más de 20 años en la instalación con quien dialogué
en la denominada Playita de Colón. “El proyecto inició con un barco que
representaba a una de las tres carabelas del Almirante: la nave Santa María y
la estatua de Colón que la están remodelando porque estaba deteriorada. Luego
se decidió lo del barco pirata actual teniendo en cuenta aquello de que aquí
escondían las vacas de los filibusteros”.