jueves, 6 de agosto de 2026

Orgullo.

 

El orgullo puede ser malo o bueno, así de simple al decir, pero no es tan fácil como filosofía y modos de hacer. Depende de cómo se le mire y el por qué?

El orgullo es una emoción primaria caracterizada por una sensación de seguridad con la propia identidad, desempeño y logros. A veces se considera lo opuesto a la vergüenza. Dependiendo del contexto, el orgullo puede verse como una virtud o un vicio.

Puede ser percibido como parte de la moral, la autoestima y el amor propio, no dejarse humillar está genial, es una necesidad humana aunque algunos no le comprendan o no sepan ni puedan evitarlo.

La contrapartida de orgullo puede ser la humillación, el enemigo más lacerante para algunos seres y que bajo determinadas circunstancias muchas personas se someten, a veces, solo por migajas.

Por desgracia en determinados momentos algunas personas se dejan someter. No miran que la riqueza no necesita ayuda, ayuda es más una necesidad para los desvalidos y estos pocas veces la reciben de la sus semejantes.

La gente se ofrece ante la necesidad o el gusto de un poderoso, se siente realizada prestando sus servicios a quien tiene poder económico o de otro tipo, no importa recibir favores, pagos materiales o limosnas, esto es a veces uno de los fenómenos más inexplicables para la razón y la moral.

Alguien a veces prefiere recibir un desdén que decir “no voy a aceptar limosnas con membrete corporativo o de poder.” Leí alguna vez en una novelita de final feliz que “el orgullo debe arder como carbón bajo cenizas” nunca lo dejes apagar.

Hay que pensar en el por qué hay seres que pasan la vida doblando la espalda para que otros pudieran caminar derechos sin que sea necesario porque en otras latitudes de la vida hay que hacerlo cuando la estabilidad de la familia o el hogar así lo exigen.

Pero se debe tener cuidado el orgullo puede llevar a estar en el lado de los opresores o de los despiadados. Todos los excesos son malos. Tener orgullo debe ir de la mano con La dignidad, que es una expresión de quiénes somos. No se trata de nuestro estatus social, dinero o logros. Es sinónimo de que reafirmamos y cultivamos la autocompasión, tanto en los éxitos como en los fracasos. Nuestra dignidad puede derivar simplemente de esforzarnos por vivir como seres humanos éticos. Puede basarse en nuestra capacidad de honestidad, autenticidad y bondad. Vivimos con una profunda sensación de dignidad al ser fieles a nosotros mismos y honrarnos tal como somos.

Críticas vs Periodismo.

 

El periodismo nuestro ha cambiado para bien, quizás no lo suficiente, es posible que falte valentía de un lado, puede que exista autocensura y también, estoy seguro, que falta valentía y flexibilidad por el otro. Nada tiene una sola cara. Hay que asumir críticas y culpas o al menos apoyarse en ellas para arreglar o intentar solucionar lo roto que es mucho.

A veces, muchas veces, la prensa sirve en bandeja de plata un problema con causas y consecuencias y si el tema es espinoso provoca revuelos, puede que análisis y hasta expulsiones. Lo he vivido en sangre propia.

Recuerdo en mis años de inicios en la profesión que muchas informaciones se basaban en números, atiborradas en porcientos, sobrecumplimientos, producciones y más porcientos, elementos que la mayoría de los destinatarios no entendían, pero era el esquema, hasta una moda, no sé si dictado o no. Al final tanta supuesta economía no nos enseñó nada o no sirvió pues caímos donde estamos.

Las críticas entonces eran muy contadas, casi inexistentes, no gustaban, casi eran no toleradas. Pero hacían falta, quizás si se hubiesen realizado más asiduamente muchas cosas de las que hoy lamentamos no hubiesen pasado. Es una hipótesis que ya nadie puede afirmar o negar.

Pero cuando usted no es criticado se cree dueño de la verdad absoluta, de la razón y de que está haciendo las cosas bien. Es vital la oposición y el señalamiento oportuno, no hacerlo por hacerlo, sino basado en argumentos lógicos y si fuera posible con propuestas de soluciones. Es una vía para generar desarrollo.

Pero criticar minimizando el margen de error no es fácil. Aunque uno diga lo que cree no significa que sea así. Puede usted estar convencido pero siempre o casi siempre habrá otros que no, cada uno con sus argumentos y puntos de vistas.

Hay un escritor y politólogo ruso, Vitali Ivánovich Vorotnikov, escribió un libro titulado “Mi Verdad”. Muy bueno y profundo, basado en sus apuntes en forma de diario personal sobre el derrumbe de la URSS. Él era miembro del politburó.

Pero mi verdad puede que no sea la tuya o la tuya no es la mía y así en ese ruedo de quien surgió primero se desvían los debates a los matices políticos, económicos, sociales, religiosos y a cuanta senda pueda existir y desgraciadamente, a veces, la vista y la atención se apartan del problema, intencionalmente o no. Los extremos a veces dejan la situación intacta para dañar a quien se atrevió a levantar el dedo y señalar lo que otros no vieron o no quisieron señalar.

Las frases, las obras, todo casi siempre es empleado a conveniencia. Recuerdo que Obama propuso borrar la historia cuando el acercamiento a Cuba. Imposible. No era correcto. Pero otras veces, en otros escenarios, la historia no vale. Una mala borra miles de buenas acciones. Entonces quien tiene la razón?

Una verdad lo es hasta tanto no se demuestre lo contrario, pero el periodismo debe seguir haciendo historia, rebuscando en ella y recordando lo pasado para no cometer errores que ya fueron realidades y proponer soluciones. No es un invento, el nuestro se basa en lo que dice y quiere la gente. Como dijera un antiguo slogan empleado aquí, en Radio Banes, el pueblo no se equivoca, siempre tiene la razón.

 

 


Cuba podría convertirse en una 'Gaza silenciosa', advierten expertos de la ONU por AFP 6 de agosto de 2026 8:51 a. m. Read more at: https://www.elnuevoherald.com/noticias/america-latina/cuba-es/article316786456.html#storylink=cpy

 Expertos de la ONU en derechos humanos instaron este jueves a la comunidad internacional a actuar con rapidez para evitar que Cuba se convierta en una “Gaza silenciosa” como consecuencia de las sanciones impuestas por Estados Unidos. Washington, que mantiene un embargo a la isla desde 1962, impuso en enero un bloqueo petrolero a Cuba por orden del presidente Donald Trump. Según los expertos, el bloqueo petrolero y otras sanciones impuestas por Washington han agravado la situación económica, provocado una grave escasez y frecuentes apagones en todo el país. La energía, el transporte, el riego y los servicios básicos están fallando, una situación que afecta de manera desproporcionada a las mujeres, los niños, las personas mayores y otros grupos vulnerables. “Las consecuencias humanitarias ya se están convirtiendo en una crisis en toda regla, que amenaza los derechos a la salud, a la vida, a la alimentación y al desarrollo”, afirmaron los expertos de la ONU. Para millones de cubanos, conseguir agua y alimentos, desplazarse de un lugar a otro e incluso dormir se ha convertido en un desafío cotidiano. Los expertos señalaron además que las agencias de la ONU presentes en Cuba han advertido sobre el creciente riesgo de inseguridad alimentaria, así como sobre la escasez de medicamentos y otros bienes de primera necesidad. “Los alimentos nunca deben utilizarse como instrumento de presión política. Las medidas que privan deliberadamente a una población de los medios para sobrevivir atentan contra las garantías más básicas del derecho a la vida y menoscaban la esencia misma de la dignidad humana”, afirmaron los expertos. “El Gobierno de Estados Unidos debe poner fin a todas las amenazas y actos hostiles contra la soberanía de Cuba y revocar todas las medidas que ha impuesto al país y que son contrarias al derecho internacional”, añadieron. Instaron al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Asamblea General de las Naciones Unidas a abordar urgentemente estas amenazas como una cuestión de paz y seguridad internacionales. El comunicado fue redactado por varios relatores especiales de la ONU, entre ellos los encargados de los temas de desarrollo, derecho a la alimentación e impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales. Los expertos de la ONU son especialistas independientes designados por el Consejo de Derechos Humanos. Por lo tanto, sus opiniones y declaraciones no representan necesariamente la posición oficial de Naciones Unidas.

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miércoles, 18 de febrero de 2026

Encrucijadas...

 Por Orestes Díaz Guerrero.

De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno,…,  reza un viejo adagio. Cada quien se parece a su entorno y a su tiempo. Lo que aquí es, necesariamente no tiene que ser allá señalan otras pautas culturales.
En las situaciones tan difíciles que vive nuestro territorio se han tomado una serie de decisiones para poder prestar determinados servicios. Entre ellos está trasladar a los cadáveres en carretones, camionetas o coches tirados por caballos. Igual puede suceder con el abastecimiento del pan y productos alimenticios como el azúcar o el chícharo.
Lo que es una opción viable y a veces única en determinado momento y destinatarios específicos, puede tornarse en burla para otros que no viven nuestras desgracias o que prefieren que no llegue nada a la bodega antes de aceptar el regreso a prácticas de cuando la colonia.
Pero a los muertos hay que darles sepultura, sin dejar de dignificar a los difuntos y a las familias, más allá de los medios que se empleen. Me decía mi padre que antes se trasladaban a los difuntos en parihuelas y hasta en una hamaca.
Este es un tema peliagudo, no por ello vamos a regresar a la comunidad primitiva ni a dejar de alarmarnos ante lo que sucede. Tampoco renunciaremos a mejores estándares de vida y confort. La modernidad y el futuro son necesarios e innegables. Pero hay que tomar decisiones urgentes ante determinadas situaciones. Agarrarse de un clavo caliente? Es posible. En la vida a veces hay que hacerlo.
Primero nacer, luego comer, vivir,…, existir, y también darle destino final a nuestros muertos antes de que se descompongan. Duele, puede parecer ridículo pero hay que reconocer a quienes prestan sus medios de transportes antiguos o modernos, como un triciclo eléctrico, para intentar ofrecer servicios básicos.
Extremos y extremistas: Siempre resultan malos. Ser “feliciano” con todo, es otro extremo y tampoco es bueno. Pero hay que reconocer a lo humano, ver las tristezas, encontrar soluciones aunque no nos gusten y recordar que los dolores y las insatisfacciones también son parte de la vida

lunes, 10 de noviembre de 2025

Libertad de expresión.

 

En colas, coches, en la bodega o en la farmacia. A veces en dúos el vecino se desahoga, también el desconocido. Se dicen locuras, sueños, también realidades. Se escuchan cosas dignas y otras descabelladas.

Alguien escribió al final de la primera mitad del siglo pasado que los hijos de esta tierra hablan de todo y de todos. Tremenda vigencia. Pero el ciudadano común parece que necesita más. Quiere destacarse, ser tenido en cuenta, e incluso ser importante. Así se aferra al verbo y discursar por doquier.

Llama la atención que con frecuencia se habla, y con razón, de la libertad expresión. Es obvio que hay que tenerla, decir lo que se siente, pero en el lugar adecuado, porque si no exigimos algo justo y con ello hacemos algo injusto. Para qué hablar cuando no se nos escucha a no ser que sea a modo de catarsis.

Sin embargo, como decía el gran Eduardo Galeano, primeramente y sobre todo, más que libertad de expresión hay que tener libertad de pensamiento.

¿Qué importa la libertad de expresión si lo que se dice no son más que imbecilidades? Para qué sirve si no se sabe pensar, si no existe sentido crítico y analítico, si no sabes ser libre intelectualmente.

“Libres son quienes crean, los que no copian y libres son quienes piensan y quienes no obedecen por obedecer. Educar es enseñar a dudar”, añadía el escritor y ensayista uruguayo Eduardo Galeano, y yo agregaría: educar es enseñar a pensar y a hacer uso responsable de la libertad. La duda ejerce influencia en la búsqueda y el aprendizaje.

Según algunos teóricos latinos, entre los que estaba Galeano, “el mundo se divide, sobre todo, entre indignos e indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar…” Unos hablan y los otros se sienten aludidos, como si no hubiese terceras opciones. No solo existe el blanco y el negro. Hay auroras y ocasos, incluso arcoíris. Pero hay que pensar, debemos atrevernos a pensar e imaginarnos opciones porque si no, caemos en el círculo vicioso que corroe y eso mata la esperanza.

El miedo es dañino, mata la esperanza, sin embargo, tal y como la esperanza es el antídoto del miedo, según Eduard Punset «La felicidad es la ausencia de miedo.»)...

Para hablar libremente primero hay que pensar libremente, adquirir conocimientos y no repetir como un autómata. Atreverse a ser feliz y muchas veces pensar diferente. Hoy más que nunca hay que buscar los valores morales independientemente del monetario, que también hace falta.

Estamos necesitados de destruir ladrillo a ladrillo los espejismos que la voracidad a veces nos impone en la vida diaria. Con la fuerza de la palabra y el pensamiento se puede intentar.

En estos tiempos el mundo a veces, y de muchas formas, nos domestica para que desconfiemos del prójimo, para que el otro sea una amenaza y nunca una promesa. Fuimos nacidos hijos de los días, porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos.

 

Vamos a los medios.

 

En otras sociedades la gente paga para salir en los medios de comunicación. Las empresas invierten a veces millonadas en una imagen o un slogan de solo segundos para salir en una publicación de cualquier tipo. Los entrevistados viven el momento, se sienten realizados y agradecidos. Aquí un periodista, comunicador o realizador radial muchas veces casi tiene que rogar para obtener una entrevista con un representativo empresarial o o de un organismo estatal.

Cuando se analiza un problema donde primero se debe ir es al examen de las causas que originan el fenómeno en cuestión. Estas pueden ser muchas. No siempre son las mismas como tampoco coinciden en todos los lugares. Puede ser falta de interés, desconocimiento de la actividad, incapacidad para desarrollar cargos, engreimiento, egocentrismo o simplemente estamos ante un papanatas.

Eso se vive mucho en los organismos del estado, incluso en los nuevos actores económicos que van surgiendo. Pero sucede que en la calle ante problemas serios como el transporte u otro servicio o producto, encontramos que la gente tampoco quiere hablar incluyendo a los afectados de modo directo.

Una vez frente a la sombrilla no puede obtener opiniones sobre el transporte hacia la ruta de Guardalavaca pese a que aquello estaba lleno de gente que pretendía llegar a su lugar de destino. Encontré a viajeros más osados que iban en la dirección a Los Pinos y Deleyte que expusieron su malestar a través de opiniones verbales.

Las negativas pueden estar dadas por temor, miedo escénico, falta de socialización o un supuesto nivel cultural muy bajo que no creo que sea la media. Hay seres prácticamente iletrados que hablan demasiado.

Para las entidades estatales, directivos y representantes son servidores públicos, son personas encargadas de servir a la sociedad. Negarse a brindar información positiva o no es una infracción, una falta de sensibilidad y de respeto hacia aquel segmento poblacional a quien se debe su trabajo, solo las monarquías reciben las herencias de mando por derecho propio o porque el monarca así lo decidió. En nuestra realidad no es el caso. Ser jefe de organismo o representante de una entidad no es designio por poseer sangre azul.

Explicar e informar se agradece desde el otro lado del escenario. El desconocimiento genera muchas aristas, desinformación, memes, burlas, malestar, rumores mal intencionados o no, pero rumores al fin que crecen y distorsionan por cada individuo que no ponga a correr de voz en voz.

Pese a que un producto vaya a salir en mal estado o simplemente que estará en falta es mejor informarlo, que los destinatarios conozcan y sepan las causas. Eso ayuda, ofrece credibilidad y da razón de ser. ¿Si no existe preocupación por informar, cree usted que exista compromiso en cumplir con la tarea de servidor público? Es una tarea pendiente. La respuesta casi a ciegas es que no.

De ahí surge el escepticismo, o sea, doctrina que asegura que la verdad no existe y que, en caso de que exista, el ser humano es incapaz de conocerla. Crecen los cuestionamientos y la desconfianza ante los implicados y hasta en otras dimensiones que nada tienen que ver con el problema.

Nos comunicamos porque somos seres sociales y necesitamos relacionarnos para poder vivir. La comunicación representa la expresión más compleja de las relaciones humanas.

Cuando nos comunicamos hacemos varias cosas a

la vez: expresamos emociones, sentimientos, actitudes, preocupaciones, ideas, entre otras cosas. informamos alguna noticia, intercambiamos con otras personas, generamos respuestas que pueden tener forma de mensajes y hasta formamos conductas. Informar es vital, es un proceso de beneficios. Cuando se entienden necesidades, se proponen soluciones. Es el derecho de unos y la obligación de otros.

 

 

A los padres.

 

“Tus defectos como hijo, son mi fracaso como padre ..." – Le dijo el emperador Marco Aurelio a su hijo Cómodo. Quizás todos reconozcamos la emotiva escena de la película épica de 2000, Gladiador. Ha vivido en mi conciencia estos 22 años desde que por primera vez la vi siendo un mero adolescente, sin hijos, ajeno a la profundidad de dichas palabras. Pero rara vez se han pronunciado líneas más verdaderas en la historia del cine que estas. Los seres humanos somos criaturas miméticas. Aprendemos más imitando que aún por la instrucción didáctica que recibimos. Y de todos los modelos por los cuales comparamos y contrastamos nuestros comportamientos, allí, erguido por encima de todos los demás, se destaca la figura paterna. Puedes decir lo que quieras de tal figura, puedes amarla o aborrecerla, puedes alabarla o demonizarla, pero su centralidad en la formación del niño es ineludible. ¡Su presencia (o ausencia), no puede ser sustituida por nada! Ninguna cohorte de psicólogos, ni un ejército de trabajadores sociales, ni políticos o clérigos, ni filósofos o maestros de escuela, pueden impactar a un niño como un padre amoroso. De hecho, así de profundo es la influencia del padre: tiene el poder de afectar no solo a su hijo inmediato, sino incluso la vida de los hijos de sus hijos, hasta la 3ra y 4ta generación. Muchos dirán, "¡pero espera!, ahora sabemos que gran parte de nuestra personalidad y rasgos de carácter están determinados genéticamente". Cierto. Pero incluso aquí, la mitad de la composición genética de nuestros hijos proviene de nosotros. Así que, incluso en esta dimensión aparentemente inalterable, nosotros también somos responsables en gran medida. No importa cómo lo veas, o cómo lo partas, la centralidad del padre es inevitable: un hecho de la biología, un principio divino del cosmos. Por lo tanto, padres: amad a vuestros hijos, dedicad tiempo a vuestros hijos, de todas tus empresas y aspiraciones en la vida, que ninguna tenga prioridad sino la crianza de tus hijos. Pues, ¿de qué vale construir un imperio que cubre la tierra de mar a mar, solo para verlo quedar en ruinas a manos de tu propio hijo? ... "¡Oh Marco Aurelio! Tanto tiempo le dedicaste a la filosofía, a la conquista militar, a extender la gloria de Roma y su Senado a tierras lejanas, que olvidaste el legado más importante que pudiste haber dejado: un hijo digno del trono". Padres, no cometáis el mismo error. Que tus hijos sean el mayor legado de tu vida. Via. Cristiano conservador Creditos a su autor.