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martes, 28 de enero de 2020

Rica o pobre?



Rica o pobre?
Por Orestes Díaz.
Mi abuela materna no era rica, vivía con mi abuelo en una casa con techo de guano y paredes de tablas de palmas por allá, por los Berros, en una comunidad inexistente ya llamada Tierra Blanca. La cocina estaba forrada de yagua, doble, fuerte, limpia pero yagua al fin. En ella tuvieron cinco hijos, cuatro hembras y un varón.
El piso era de tierra que mi abuela mantenía a nivel raspándolo con un cuchillo y agachada lo baldeaba a mano con arena de río o buscada de las que dejaban los torrentes de agua de lluvia en los caminos cuando llovía. En aquella casa de dos cuartos no había ni un solo equipo electrodoméstico. El reloj era ruso, de cuerda. Tictac, tictac….Quizás marca Slava, quizás Poljot…
Se cocinaba con leña en un fogón que parecía una mesa y cuya superficie era blanca. Mi abuela baldeaba con tierra blanca aquel espacio que por estar cerca de la madera en combustión, el humo y el tizne no tenía por que estar negra. La olla de presión lucía impecable, no era puesta directamente a las llamas que tiznaban, sino sobre una superficie de metal, una lata de gas recortada como decían entonces. Corrían los años 80 del pasado siglo.
Aquella mujer de casi un metro 90 de altura preparaba por las tardes la comida de las aves de corral para el siguiente día. Yuca machucada con dos piedras al más puro estilo indígena o coco igualmente fragmentado cuando la cosecha del maíz no había sido buena. Por las mañanas el patio era una verdadera congregación de gallinas, guanajos y cerdos. Muchas veces sumando todos los animales superaban el centenar.
Se lavaba en el río, lejano, con paleta de madera, sobre una piedra plana y tanto en la ida como en el regreso la ropa era llevada en una batea de madera que mi abuela cargaba sobre su cabeza. Fuerte la mujer, descendiente de canarios creo, pero persistente como una gallega. Las metas las cumplía.
Mi abuelo, campesino, proveía la casa  de comida que en casi su totalidad salía de sus tierras cultivadas en lomerío y de pocos nutrientes pero la voluntad y el conocimiento se imponían a las dificultades. No había tiendas en divisas cuando entonces, tampoco mercados como la campana aunque sí había primorosa, un establecimiento con productos liberados con precios un poco por encima de lo que tenían en otros establecimientos.
Recuerdo que un almuerzo simple podía ser potaje con algo dentro, arroz blanco, boniato de una variedad que había todo el año y quizás huevos hervidos, ¿Cuántos huevos? Los que uno quisiera. Digo potaje con algo dentro porque encima del fogón de leña casi siempre había carne ahumada o curada colgando en una varita, estaban las latas con manteca de cerdo con chicharrones y masas fritas. Siempre colgando, no había refrigerador, tampoco comían con aceite, todo era con grasa de cerdo.
El bungo rodeaba el platanal a modo de cortina rompevientos y contra plagas decían, maduro era para los animales o alguna vez frito. De noche se reunían los compadres, vecinos y se repartía turrones de coco, dulce de leche, gofio, algún otro dulce de frutas y siempre café. Si hacía frío entonces chocolate. Se hacían historias de aparecidos, sucesos incomprensibles y otros que se entendían muy bien. Eran los boletines de barrios.
Mis abuelos rezaban antes de acostarse, creían en un ser divino y jamás, de los jamases les escuché una palabrota ni tampoco palabrita aunque hubiese un golpe terrible en un dedo o en la cabeza. Ese lenguaje estaba desterrado o no fue aprendido y si lo fue pues entonces fue olvidado. El viejo Pepe ponía los zapatos en cruz, decían que así se evitaban las pesadillas las que le eran recurrentes y el buen hidalgo era por demás sonámbulo.
No escuché nunca ofensas, ni habladurías sobre vecinos, iban a ver a los enfermos del barrio y no precisamente con las manos vacías. No sé cuántos ahijados tendrían. Por las tardes mirábamos el cielo para descubrir animales o semejanzas de personas en las nubes. Se tenía control del regreso de cada animal a la hora de dormir, con una sola mirada bastaba para pasar lista y descubrir al ausente que pocas veces era por hurto Casi siempre eran gallinas que se quedaba echadas para encubar los huevos.
Hasta qué grado estudiaron? No lo recuerdo, pero mi abuela tenía excelente ortografía, pintaba bien fijándose por los libros, era ávida lectora. Ambos eran sumamente educados y daban amor, mucho amor. Por qué los traigo a esta crónica? Porque hay riquezas sin oro ni ostentaciones. Hay caudales de valores y de buenas acciones que no caben en bancos ni cajas fuertes. No es delito apoderarse de ellas, tomarlas, emplearlas, ni siquiera hay que pedirlas. Solo una condición, aprenderlas y usarlas.
De mis queridos abuelos no sé si eran pobres o ricos pero a quienes les conocieron les dejaron una enorme herencia moral.  

Querida abuela 
  


martes, 8 de noviembre de 2016

Firo, vencedora del tiempo .

Los atletas entrenan hasta el agotamiento para alcanzar metas, marcas y establecer récords. Muchos ni se acercan al objetivo. En la comunidad de los Pasos Wilfreda Valdés Silva sin proponérselo cumplió 100 años de edad con una calidad de vida envidiable para personas mucho más jóvenes. “Me siento bien aunque ya la audición me afecta algo y la circulación en las piernas no es la mejor. Tengo dificultades para caminar pero estoy bien”.
Firo, como le dicen todos, tiene una claridad mental admirable. El pasado día tres de noviembre familiares y vecinos le celebraron el cumpleaños con globos, piñata, kake y hasta la coronaron como reina de la familia. Ella tiene un marcapasos que le ofrece vitalidad: “Ya voy por el tercer marca pasos, es algo difícil cuando lo ponen y eso me asusta pero luego me acostumbro y aquí estoy, estoy feliz rodeada de amor y gente que me quiere”.

martes, 4 de octubre de 2016

Esperando a Matthew.



Esperando a Matthew.
Por Orestes Díaz.
La incertidumbre enloquece, la espera desespera y cuando la visita no agrada el tiempo se torna peor. Ese es el estado de los orientales que estamos atentos a cada sonido de la radio o imagen televisiva para saber qué trayectoria lleva el fortísimo Huracán Matthew. Anoche viví una imagen triste pero salvadora. Dos abuelos, bien mayores, con maletines, una hija acompañándoles y un pequeño nieto con un colchoncito a cuestas. Parecían hormigas moviéndose en la oscuridad de la noche buscando otra guarida que no fuera su casa. Ellos viven cerca de un río el cual debe crecer en pocas horas debido a las lluvias del fenómeno. Alguien les abrió las puertas bajo un techo seguro. Así somos los cubanos.

jueves, 26 de noviembre de 2015

El respeto es la base.



Todos los días alguna mujer es maltratada. Aquí, allá,..., hagamos con el respeto hacia ellos algo más que una jornada: un diarismo.
Por Orestes Díaz.
Narra una historia que el hombre llegó a su casa y le pegó dos bofetadas a la esposa. Esta le pregunta que había hecho para recibir el castigo y él responde: Yo no sé qué hiciste pero tú sí lo debes saber. La moraleja bien puede ser “el por si acaso”.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Doctrina y acción de la mano.



Encontremos la luz interior.
Doctrina y acción de la mano.
Por Orestes Díaz
La visita del Papa es historia. La mayoría le siguió, entendió, y simpatizó con su prédica. Ahora corresponde interpretar, razonar, procesar lo vivido y actuar acorde a la doctrina de Francisco, que es la misma de Jesús y de las santas escrituras; o lo que también es igual, dar valor a la vida, la justicia y a las relaciones humanas en todas las esferas. Debemos actuar como seres pensantes, sin malicia ni rencores. Y con esto no descubrimos un nuevo continente; es ir a las raíces de un camino que los humanos exigen, pero por el que no todos quieren andar. 

viernes, 9 de mayo de 2014

Felicidades mamá.

El segundo domingo de mayo es una jornada diferente para los humanos, para los sensibles, es el día de las madres. Es el día de Mamá, ese ser cuyos brazos siempre se abren cuando queremos un abrazo. Un corazón que comprende cuando necesitamos una amiga. Unos ojos tiernos que se endurecen cuando nos hace falta una lección.

jueves, 22 de agosto de 2013

No a la violencia femenina.


 No a la violencia femenina. Ellas pueden ser tu familia.

Violencia femenina no es solo golpear a la mujer, también lo es maltratar de palabras o a través de acciones, es ordenar impunemente, tener un embarazo forzado o no reconocido y también la selección prenatal del sexo del feto en favor de bebés masculinos o simplemente recargar de labores en el hogar a las féminas.

miércoles, 12 de octubre de 2011

René es amor.


Vi el video donde René se encuentra con sus hijas y su padre luego de salir de la prisión de Marianna. Sin dudas un momento excepcional lleno de amor, sentimientos y ternura, mucha ternura. Se hace evidente la fuerza de ese hombre que se erigió como héroe soportando los castigos, la injusticia y la lejanía de los suyos y sin embargo mantuvo intacta su alma, sin perder la ternura, acrecentando el amor, cultivando la fe y todos los valores que encierra su alma de gigante al igual que sus otros cuatro hermanos de lucha.

jueves, 17 de febrero de 2011

El amor no muere al encierro.

Hay Cinco cubanos prisioneros en cárceles estadounidenses por luchar contra el terrorismo. A los mismos se les ha otorgado justamente la condición de “Héroes”. Eso es conocido por muchos ¿verdad? Pero,….,¿Se acordó usted de los Cinco Héroes ayer, hoy por la mañana,….., se acordará por la tarde o en la noche? La respuesta analícela con su conciencia.