
Todos los días alguna mujer es maltratada. Aquí, allá,..., hagamos con el respeto hacia ellos algo más que una jornada: un diarismo.
Por
Orestes Díaz.


En el antiguo sistema de educación cubano, se usaba como
castigo poner de hinojos a los estudiantes que cometían alguna falta, también
los maestros tiraban de las orejas, el pelo, daban reglazos y hasta ponían grandes
diccionarios en cada mano con los brazos extendidos bajo la vigilancia de que
el castigado no bajara las manos.
No a la violencia femenina. Ellas pueden ser tu familia.