A unos 20 kilómetros de la cabecera municipal de Banes, provincia Holguín, está Cañadón, un consejo popular donde hay muchas personas que se destacan en diferentes frentes de la vida económica, política y social, cada una con sus peculiaridades.
Oralia es una de ellas, campesina cubana de
pura cepa, apegada a la tierra que la vio nacer y que, según ella la
verá morir un día que no será pronto.
Se desplaza con agilidad y segura de lo que
bien sabe hacer, como si algo más de medio siglo de vida no mellara
sobre ella, en una tarea que requiere de mucha fortaleza y de una
voluntad a prueba de todo sacrificio.
La conocí en un acto provincial por el Día
Internacional de la Mujer Rural que tuvo como cede al consejo popular de
Cañadón, donde realizó una demostración de sus habilidades para enyugar
a sus bueyes.
