“He sido un bebedor de vino de palma desde que tenía diez años. No he hecho otra cosa” subrayó Amos Tutuola, a quien le motivaron las palmas para escribir una de las novelas cumbres de la literatura africana “El bebedor de Vino Palma”.
Alfredo Rodríguez también fijó su vista en los desafiantes
penachos para redactar el día a día de su vida.
Hoy tiene 45 años de edad y de ellos 30 desafiando las alturas pero esta
no es la exclusividad.
