La fotografía es congelar un instante en el espacio y el
tiempo. Es dejar una imagen para la posteridad que luego puede resultar risible
o nostálgica, pero sin dudas es un arte que no todos dominan. Porque ese arte
debe llevar el toque del que está detrás de la cámara y también de quien es
retratado.
Así vemos imágenes sumamente feas, cursis o locas. He
visto fotos de 15 años que muestran a una chica en el “Titanic” y me pregunto
¿Y no se hundió? Históricamente es un disparate, pero además es algo ilógico.
