No sueño con los premios, no trabajo para premios, hago un periodismo para la audiencia en el día a día aunque reconozco haber amasado un tema que me hubiese acercado a un premio nacional pero por ética de la profesión no lo pude hacer. El hombre no quiso que yo le grabara el testimonio de su vida. El era un niño de campo, criado como eran los niños campesinos antes de la Alborada del Primero de Enero.