Gracias por todo.
Por Orestes Díaz.
Ser agradecido es de
humanos y digo más: hasta los animales muestran reciprocidad, miman y mueven la
cola en señal de alegría. Existen personas que se creen
merecerlo todo o que no entienden que otro día pueden necesitar. Usted les
sirve, les ayuda y nada, ni un gesto a cambio, ni una sonrisa, ni un simple
gracias.
Parece ser la filosofía
de los gatos de quienes se dice que cierran los ojos para no agradecer a quien
le acaricia y le da comida o simplemente que no cuentan con ese don o parte
tierna para reconocer que fue ayudado. Honor a quien honor merece.
