Mostrando entradas con la etiqueta mango. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mango. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de mayo de 2011

Los niños en su día.




Un niño es rico con una simpleza, todo está en que le guste, en que le brillen los ojos. No importa que sea un caracol del mar, un pedazo de vidrio desenterrado o un destartalado reloj de tractor que ya no mide nada y que embarra las manos de aceite. Andar con un tirapiedras colgado al cuello, los bolsillos llenos de trastes, un trompo o una lata con lombrices y un hilo de pescar es como un paseo turístico y hasta mejor. Al hombre le interesa lo real, aunque no sea lo deseado. Al niño le importa lo deseado, aunque no sea real.