Ayer me llamaron “tío” e inmediatamente la frase me transportó a la primera vez que me dijeron “oiga”, eso ya era símbolo de edad, pero ¿Es solo eso? No. Es también sinónimo de experiencia, conocimientos, años vividos y el placer de haberme trasladado en un tiempo y espacio más extenso que otros términos o edades.
El “tío” no fue despectivo, fue pronunciado por estudiantes que liberaron un asiento ocupado por uniformes en percha y eso alegra, tanto por la bondad de la edad como por el gesto de ofrecer el asiento.
A otros le llaman “puro”, “señor”, “mayor” y otros tantos sinónimos que no deben mirarse ni escucharse como faltas, nooo, eso es reconocimiento y respeto.
